Él es José Asecaz, un profesional tipo. Trabaja de lunes a viernes en horario de oficina, revisa el papeleo y está pendiente de sus correos. Le gusta la cocina tailandesa y los trajes caros, aunque su sueldo no siempre le alcanza para esos lujos. Es soltero y vive con su pequeño perro en su departamento en un popular barrio moderno de la ciudad. Pero José, no es un oficinista cualquiera, tiene un secreto que nadie podría imaginar. José es un oso.